La desnutrición y la mortalidad infantil: Repercusiones programáticas de nuevas pruebas
Sign inUSAID
La desnutrición y la mortalidad infantil son problemas globales que han sido objeto de estudio y atención en la comunidad médica y de la salud pública durante décadas.
2014 · 7 pages

Abstract
Un análisis reciente de 28 estudios epidemiológicos realizado por el Dr. David Pelletier y sus colegas en la Universidad de Cornell ha demostrado que la desnutrición leve y moderada es un factor de riesgo mucho más significativo en la muerte de niños de lo que anteriormente se reconocía. La investigación encontró que la desnutrición contribuye a más de la mitad de las muertes infantiles en todo el mundo. Cincuenta y cinco por ciento de las muertes ocurridas entre los niños menores de cinco años en el mundo en desarrollo se deben a los efectos subyacentes de la desnutrición sobre la enfermedad. Los métodos convencionales de clasificación de muertes por causa han confundido, ya que según esta clasificación, solamente un cinco por ciento de las muertes de niños ocurre por desnutrición. El análisis también encontró que el riesgo de muerte aumenta cada vez más entre los niños que están leve, moderada y gravemente desnutridos. Investigaciones previas indicaban que sólo los niños gravemente desnutridos tenían un riesgo mayor de muerte, lo que daba a entender que las intervenciones deberían concentrarse únicamente en estos niños. Sin embargo, el análisis actual demuestra que la relación entre la desnutrición y la mortalidad es ubicua, incluso niños leve y moderadamente desnutridos están sometidos a riesgo de muerte debido a su deficiente estado de nutrición. La investigación también encontró que la mayoría de las muertes relacionadas con la desnutrición ocurren en los niños que acusan deficiencia ponderal leve y moderada. Aunque el riesgo de morir es mayor para los niños con deficiencia grave de peso, estos casos extremos constituyen solo una pequeña parte del número total de niños que sufren desnutrición y por eso aumenta el riesgo de muerte. En realidad, el análisis estima que la gran mayoría-83 por ciento-de todas las muertes en el mundo relacionadas con la desnutrición ocurren en niños que sufren deficiencia ponderal leve y moderada. La experiencia en los programas de nutrición obtenida en las dos últimas décadas ha demostrado que la promoción de prácticas apropiadas de alimentación en la infancia y los primeros años de la niñez es fundamental para reducir la mortalidad infantil y mejorar el crecimiento y desarrollo en la primera infancia. Los programas destinados a promover prácticas apropiadas de alimentación de los lactantes y niños de corta edad subrayan lo que las propias familias pueden hacer con sus recursos disponibles para mejorar el bienestar nutricional de sus hijos. La lactancia materna óptima es una de las estrategias más efectivas para reducir la mortalidad infantil. La lactancia materna exclusiva, que comienza en el momento del nacimiento y continúa hasta los seis meses, es esencial para el crecimiento y desarrollo saludable de los niños. Las actividades de capacitación, comunicación y marketing social pueden ayudar a promover la lactancia materna óptima y a aumentar la confianza de las mujeres en su capacidad para amamantar a sus hijos. La alimentación complementaria adecuada también es crucial para el crecimiento y desarrollo saludable de los niños. La introducción de alimentos sólidos a los seis meses de edad es un momento crítico para la nutrición infantil. Las actividades de capacitación, comunicación y marketing social pueden ayudar a promover la alimentación complementaria adecuada y a aumentar la variedad de alimentos y refrigerios ofrecidos a los lactantes. En resumen, la desnutrición y la mortalidad infantil son problemas complejos que requieren una respuesta integral. La promoción de prácticas apropiadas de alimentación en la infancia y los primeros años de la niñez es fundamental para reducir la mortalidad infantil y mejorar el crecimiento y desarrollo en la primera infancia. Los programas destinados a promover la lactancia materna óptima y la alimentación complementaria adecuada pueden ayudar a reducir la mortalidad infantil y a mejorar la salud y el bienestar de los niños.
Connected topics
Classification
USAID DEC