USAID DEC
Primeros auxilios son los cuidados inmediatos, adecuados y provisionales prestados a las personas accidentadas o con enfermedad antes de ser atendidos en un centro asistencial.
2019 · 20 pages

Abstract
Los objetivos de los primeros auxilios son conservar la vida, evitar complicaciones físicas y psicológicas, ayudar a la recuperación y asegurar el traslado adecuado de los accidentados a un centro asistencial. La actitud del auxiliador es fundamental en la prestación de primeros auxilios. Es importante evitar el pánico y conservar la tranquilidad para actuar con serenidad y rapidez. El auxiliador debe revisar el lugar, solicitar ayuda y hacer una valoración primaria del estado de la víctima. Esto implica revisar signos vitales y buscar lesiones que constituyan una amenaza inmediata a la vida. La valoración secundaria es una evaluación física completa de cabeza a pies, buscando posibles lesiones que a simple vista no se pueden detectar. El auxiliador debe preguntar al paciente sobre su nombre, cómo se siente, ubicación en tiempo y lugar, antecedentes de la enfermedad o lesión, dolor, frío, nauseas, debilidad o las necesidades que tenga la víctima. También debe investigar sobre la EPS y lugar de atención. El auxiliador debe atender a la víctima según la lesión que encontró, atendiendo en primer lugar las lesiones más graves que ponen en peligro la vida de la víctima. Esto implica determinar un orden de prioridad en la atención de los mismos. Una vez atendida la víctima, el auxiliador debe transportarla y vigilarla en todo momento, determinando el transporte más adecuado y trasladándola al centro asistencial más cercano. Los signos vitales son las señales que percibimos de un cuerpo y nos indican que hay vida, además de su condición de salud. Los signos vitales incluyen pulso, respiración, temperatura, presión y reflejo pupilar. El pulso es la sensación táctil del paso de la sangre por las arterias, y la frecuencia cardiaca es el número de latidos por minuto del corazón. El procedimiento para tomar el pulso implica colocar la yema de los tres dedos centrales sobre la arteria y contar durante un minuto las pulsaciones del corazón. La respiración es el medio por el cual el organismo intercambia gases con la atmósfera para suministrar oxígeno a las células y tejidos y expulsar el CO2 producido. La respiración comprende dos fases: inspiración y espiración. El procedimiento para tomar la respiración implica mirar el pecho del paciente y contar el número de veces que se eleva o deprime, escuchar y contar el número de veces de la salida de aire de las vías aéreas y sentir y contar el número de veces la salida de aire de las vías aéreas. La insuficiencia respiratoria aguda (IRA) es la dificultad para respirar, y las causas incluyen anatómicas, mecánicas, alteraciones en la composición del aire y especiales. El tratamiento de la IRA implica iniciar maniobra de Heimlich, posición semisentada, despejar vías aéreas, maniobra cabeza mentón, aflojar ropas y respiración artificial. El paro respiratorio es la ausencia de la función respiratoria, y las causas incluyen insuficiencia respiratoria y paro cardíaco. Los signos y síntomas del paro respiratorio incluyen inconsciencia, tórax paralítico, pulso débil y taquicardia inicial, luego disminuido, cianosis y midriasis. El tratamiento del paro respiratorio implica igualar a la IRA, hiperextensión, vías aéreas permeables, aflojar ropas, tapar la nariz e insuflar aire. El paro cardíaco es la ausencia de pulso carotideo y ruidos cardíacos, y los signos y síntomas incluyen inconsciencia, tórax quieto, cianosis y midriasis. El tratamiento del paro cardíaco implica igualar a la IRA, hiperextensión, vías aéreas permeables, aflojar ropas, tapar la nariz e insuflar aire. Las hemorragias son la salida de sangre de su
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